Cuando todo el papeleo del erasmus apareció en mi vida, Portugal fue mi destino. Primero Aveiro, una ciudad portuguesa no muy lejana a donde estoy ahora.
Pero por problemas con el convenio me cambiaron de destino, a Covilha, un pueblo de unos 30.000 habitantes incrustado en una montaña, y no exagero.
Me dijeron este destino allá por abril-mayo, y lo primero que hice fue buscar información del pueblo.
Covilha era un pueblo lanificio de 70.000 habitantes, pero tras la industralización y la producción en masa, todas las fábricas fueron cerradas, y se quedó en apenas 30.000 habitantes.
Debido a esto, las fábricas fueron transformadas en la actual universidad, Beira Interior.
Esta universidad atraía entre 8.000 y 10.000 estudiantes al año, convirtiendo el pueblo en una ciudad universitaria.
Cuando todos los papeles están listos, surge el gran problema, las clases se dan en portugués, ¿y que se yo de portugués? Entre poco y nada. Así que investigué y vi que en agosto se imparte un curso de portugués intensivo, al que me apunté sin pensármelo dos veces.
Así que el día 5 de agosto, subo las maletas al coche, y nos ponemos rumbo a Covilha (camino que me hice dormida y con el cuello retorcido)
Según pasamos la frontera, me di cuenta de que casi todos los pueblos y ciudades que veía estaban en la montaña, dejando una gran llanura vacía y triste.
Pasan los kilómetros y poco a poco nos acercamos a Covilha, mi hogar para los próximos 7 meses.
Una vez en Covilha. ¿Dónde esta la residencia? Pues claro, en una montaña (la foto esta hecha desde la residencia en la que estoy). Tras muchas vueltas y mucho preguntar, llegamos a la oficina de la UBI y ni dios habla inglés. Con suerte encontré a una chica que trabaja ahí que era inglesa, y me llevo a la oficina de la residencia (no he subido tantas escaleras en mi vida). Una vez allí, mismo problema, nadie habla inglés. Pero bueno, con el portuñol todo el mundo se entiende (mentira).
Tras hacer el pago de la residencia (en el Convento Santo Antonio) EN EFECTIVO porque no aceptan tarjetas de crédito españolas y de ningún sitio, solo portuguesas, la señora que me atendió me carga con una olla, dos platos, un bol, cubiertos y un vaso y me lleva a la residencia (más escaleras, lo bueno que de bajada).
En la página web de la UBI te dicen que son habitaciones compartidas, pero mentira, son pisos de 4 habitaciones compartidas.
La mujer seguía hablándome en portugués y yo asiente y sonríe. Me da las llaves y se va.
Tras comer con mis padres y hacer la compra en el Centro Comercial, llega el momento de despedirse, que no os lo voy a contar porque no os interesa.
Me doy cuenta de que estoy sola en la residencia, ya que hasta el día siguiente no llega otra erasmus de Madrid, con la que iré al curso de portugués y buscaré piso.
Porque sí, a un mes de irnos de erasmus y con una reserva de residencia hecha hacía dos meses, deciden que no van a dar residencia a NINGÚN erasmus. Así que este mes lo vamos a dedicar a aprender portugués, visitar la zona y encontrar un piso que nos lo alquilen para 6 meses (que por lo que comentan los demás erasmus, no lo hacen, solo un año)
Resumen del primer día:
- Covilha está incrustado en una montaña
- Hace mucho calor, aunque hay brisa, así que dormir es más fácil
- En algún lado cercano a mi residencia, hubo una fiesta en la que no saben dejar el volumen de la música quieta.
- La cama es la cosa más estrecha del mundo, por lo que me he caído un par de veces.