Lo segundo: NO DEJÉIS LA PERSIANA SUBIDA, OS DARÁ EL SOL A LAS 8 DE LA MAÑANA EN LA CARA.
Amanece mi primer día en Covilha, a las 8 de la mañana porque me da el sol en la cara. Y como no podía dormir más, aunque pasé una noche horrible, ya que la cama deja mucho que desear, me caí un par de veces y las numerosas pesadillas, decido levantarme.
Hago lo típico, desayunar un café con ganas de matar al mundo, me doy una ducha rápida, y me siento en la cama a aburrirme.
Así que decido salir a explorar la ciudad y tratar de encontrar un supermercado cercano a la residencia (intento fallido)
Salgo y me doy cuenta de la cuesta que te lleva a la calle "principal" de la zona en la que estoy (pobre de mi yo futura cuando la tenga que subir, perjudicada o no)
Pongo rumbo al Lidl que según el gps está a 1,5 km (otra mentira más). Pero como no funciona sin WiFi y mi pésimo sentido de la orientación voy en dirección contraria.
Sabiendo que no me se orientar, sigo la calle principal para no perderme, y a los 20 minutos andando al sol, decido dar la vuelta, ya que no tiene pinta de haber nada por ahí.
Volviendo sobre mis pasos, veo uno de los famosos ascensores de Covilha. Si, hay ascensores por la calle, por todos los desniveles que hay.
Así que sin dudarlo me subo a él, y la verdad, no me ha gustado la experiencia (mejor que subir las escaleras del demonio, si, pero no ha sido agradable)
Nada más subir por el ascensor, está el mercado de la ciudad, pero nada, solo tienen verduras y legumbres. ¡yo quiero comida de verdad!
Así que nada, me doy la vuelta y encuentro un mini supermercado, que será en el que seguramente compre normalmente.
De vuelta a la residencia, con mi gozo en un pozo, paso por un kiosko, así que no me lo pienso y entro (gracias a dios que la mujer hablaba inglés) y le pregunto por el Lidl, y me dice que esta cerca (esa mujer me mintió mucho, no lo encontré nunca)
Así que me pongo andar, y ¿donde acabo? EN EL CENTRO COMERCIAL AL QUE FUI CON MIS PADRES, pero bueno, no me voy a quejar, compro un par de cosas que se me olvidó el día anterior y emprendo el camino de vuelta.
Hubo un momento en el que pensé que perdía el pulmón y el estómago. MENUDAS CUESTAS HAY POR AQUÍ. Y ya cuando consigo llegar a la residencia, y veo la cuesta, me siento en el suelo y me indigno. Necesito un descanso antes de subir.
Se que me llamaréis exagerada, pero del Centro comercial a la residencia hay 7 km, más lo que anduve cuando me perdí por el pueblo, han sido un total de 20km en un solo día. Y para mí, eso es demasiado.
Si queréis ir a al centro de la ciudad, hacedlo antes de las 9 si queréis coger el ascensor, sino os espera esto:
Después de unas pocas cervezas, me despido
